Redacción/El Auditorio de La Peña, en el municipio de Valverde acoge este lunes, 19 de enero, las 20:00 horas, el concierto de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, que ofrecerá dos conciertos compuestos por Vivaldi, dirigidos e interpretados por Avi Avital, primer solista de mandolina nominado a un Grammy de música clásica.
La Orquesta Sinfónica de Tenerife interpretará el Concierto en sol menor de Bach.
La Sinfónica de Tenerife traslada la esencia del barroco entre el 17 y 19 de enero, a La Palma, La Gomera y El Hierro, en tres conciertos extraordinarios dentro del 42 Festival Internacional de Música de Canarias. Junto a la orquesta viaja una estrella internacional, Avi Avital, solista de mandolina acompañará a la orquesta tinerfeña tanto en el rol de solista como de director con un programa dedicado en su totalidad al estilo barroco.
Avital pondrá de manifiesto el papel de la mandolina en este género. El músico llegará a las islas acompañado de un ejemplar único, una mandolina creada por el lutier Arik Kerman.
De la mano de Avital, la Sinfónica de Tenerife viajará a las raíces del Barroco a través de un repertorio que combina obras de Antonio Vivaldi y de Johann Sebastian Bach, y su conexión con la mandolina. Será en formato barroco, con una veintena de sus músicos en el escenario.
Las actuaciones darán comienzo con el Concierto en Re Mayor RV 93 de Vivaldi, originalmente concebida para laúd y luego adaptada al sonido de la mandolina gracias a los arreglos del propio Avital. Se trata de una de las piezas más luminosas del compositor veneciano, que desata las posibilidades líricas de la mandolina y las hace conversar con las cuerdas de la orquesta. Como contrapunto, la orquesta interpretará posteriormente el Concierto en Sol menor BWV 1056 de Bach. Esta partitura es un ejemplo de la práctica habitual del compositor de reelaborar material previo; tanto es así que los expertos apuntan a que se trata de la transcripción de un concierto para violín hoy perdido.
El siguiente en el repertorio será el Concierto para Mandolina en Do Mayor RV 425 de Vivaldi, una pieza de gran exigencia interpretativa que además permitirá a Avi Avital materializar el interés del compositor por la cuerda pulsada. En esta obra, el papel del solista emerge con total claridad, de modo que le permite explotar al máximo la agilidad del instrumento y destacar frente al equilibrio orquestal. Las interpretaciones finalizarán con dos obras cumbres del repertorio violinístico del siglo XVIII. El Concierto en la menor BWV 1041 de Bach, una pieza que destaca por su vibrante energía rítmica. Tras él sonará el célebre “Verano” de Vivaldi, el segundo de Las Cuatro Estaciones. Es quizás una de las piezas musicales más populares de todos los tiempos, con una melodía que resuena en el imaginario colectivo y con la que es fácil imaginar escenas explícitas a través de la música, como el calor estival, el canto de las aves e, incluso, la furia de la tormenta en su movimiento final.


